Retro

Polymega anuncia City Connection, su compilación número 23, con siete clásicos de Jaleco

El 29 de octubre de 2026, Polymega abrió los pedidos anticipados de su próximo volumen recopilatorio. No es uno cualquiera: se trata de la entrega número 23 de su colección dedicada a recuperar clásicos de arcade y de consola. Bajo el nombre de City Connection, esta entrega reúne siete juegos del desaparecido estudio Jaleco, una de las desarrolladoras japonesas más prolíficas de los años 80 y 90.

El título que da nombre al recopilatorio, City Connection (1985), es un plataformas de una sola pantalla con un argumento cuando menos curioso: conducir un pequeño coche por las capitales del mundo, con capacidad para saltar y disparar hacia delante, mientras se esquiva a la policía. El propio texto de la noticia original aclara, con cierto humor, que eso es la sinopsis del juego, no una sugerencia. Le acompaña Game Tengoku/Game Paradise: Master of Shooting (1995), un matamarciados de scroll vertical de estilo «cute ‘em up» que pasó por los salones recreativos y por Sega Saturn a mediados de los 90. También se incluye Plus Alpha (1989), un shooter multidireccional que fue de los primeros en su género, y Scud Hammer (1994), un título que la fuente describe directamente como «absolutamente demencial»: piedra, papel o tijera o, como se dice en Japón, «jankenpon», adornado con un imaginario caótico y dibujos caricaturescos.

La selección no se olvida de los orígenes de Jaleco. Chameleon (1983) es un plataformas de pantalla única de los primeros años del estudio, mientras que The Ignition Factor (1994) lleva a los jugadores al mundo de los bomberos en su versión para SNES. Cierra la lista Rod Land (1990), probablemente el título más conocido del conjunto y de toda la biblioteca de Jaleco: un plataformas de pantalla única muy en la línea de Bubble Bobble en el que uno o dos jugadores deben ir eliminando enemigos en un reino fantástico poblado por elfos, hadas y tiburones terrestres con zapatos. La fuente también advierte de que algunos de estos juegos ya habían sido editados antes, por ejemplo a través de la serie Arcade Archives de Hamster u otras recopilaciones.

Polymega es una plataforma de hardware y distribución centrada en el juego clásico, conocida precisamente por lanzar este tipo de volúmenes físicos y digitales dirigidos al coleccionista que no quiere depender de las máquinas originales. El pedido anticipado ya está abierto en su web y el envío está previsto para principios de noviembre de 2026. Eso sí, la noticia original no aclara el misterio de una publicación críptica reciente que la compañía ha hecho en redes sociales. Habrá que esperar para saber a qué se refiere.

La elección de Jaleco como protagonista no es casual para quien siga la actualidad retro. Se trata de una desarrolladora fundamental en la historia del arcade japonés, aunque su nombre no siempre sea tan recordado como el de Capcom o Taito. Para el aficionado español que creció con recreativas y con la primera generación de consolas domésticas, títulos como Rod Land o City Connection forman parte de la memoria de los salones de los 80, y verlos reunidos en un mismo cartucho es un ejercicio de arqueología lúdica que encaja con la línea editorial de Polymega. Si te interesa este tipo de rescates, también puedes echar un vistazo a los tres juegos de Game Boy que han llegado a Switch Online, otro ejemplo de cómo las plataformas actuales siguen bebiendo del catálogo clásico.

Y ya que hablamos de recuperar experiencias de hace décadas, no está de más recordar que el mundo del videojuego retro no solo vive de recopilatorios. A veces, la propia comunidad se encarga de reinterpretar títulos antiguos con resultados hilarantes, como demuestra un mod de GTA: Vice City que hace que toda la escena rebote al ritmo de la música. Son dos caras de la misma moneda: la de conservar y la de reimaginar.

Fuente: Time Extension

zeryu

Joaquín

Fundador de ZeryuGames. Escribe sobre videojuegos desde 2017, con debilidad por lo retro, las recreativas y todo lo que marcó a quienes crecimos con un mando en la mano.