Roland&Mej Build lleva el sigilo y el robacocos a los ordenadores de 8 bits de Amstrad
El Amstrad CPC no se ha quedado sin alegrías en 2026. El equipo de The Qproyect ha lanzado Roland&Mej Build, un plataformas de aventuras hecho por y para fans de los 8 bits. La propuesta es clara: controlar a Roland y a Marc, que ahora ejercen de espías tecnológicos, y colarse en las sedes de las compañías rivales para hacerse con los planos de los ordenadores más legendarios del mercado. El problema es que esos planos no están custodiados por cualquiera. Clive, Jack y Nishi, trasuntos directos de los fundadores de Spectrum, Commodore y MSX, andan merodeando por sus oficinas y, si te pillan, te echan a la calle sin contemplaciones. Así que toca moverse con cuidado si quieres salir con el botín.
El desarrollo del juego ha corrido a cargo de Jose Antonio Quijada Lopez, que ha programado todo el conjunto usando cpctelera, el conocido kit de desarrollo para el CPC. El resto del equipo está formado por TiTan en los gráficos del juego, WYZ en la música de chip, Sencico en la portada y Fran Quijada en el diseño de la edición física de coleccionista. Una colaboración amplia que, como han explicado sus propios creadores, nace del cariño por la máquina y con la diversión como objetivo principal. Además, dan las gracias a SpDizzy Special en los créditos.
Lo interesante de Roland&Mej Build no es solo que sea un juego nuevo para una plataforma de los 80, sino que el propio planteamiento es un homenaje autoconsciente a toda una época. La gracia de colarte en las oficinas de Spectrum, Commodore y MSX para robarles los diseños es, en el fondo, una broma interna sobre la guerra de formatos que marcó la informática doméstica de finales de los 70 y los 80. Aquella rivalidad entre fabricantes fue feroz, con cada máquina defendiendo su catálogo y su parque de usuarios, y los jugadores de entonces eran muy conscientes de las tribus a las que pertenecían. Recuperar esa tensión comercial y convertirla en un escenario de espionaje es un guiño que solo tiene gracia si has vivido esa época o si has investigado un poco sobre ella.
La figura de Roland, por cierto, no es casual. Roland fue la mascota no oficial de Amstrad durante gran parte de la vida del CPC, protagonizando títulos como Roland in the Caves o Roland’s Rat Race. Que ahora reaparezca en un juego de espías, en lugar de su plataformeo habitual, es un detalle que demuestra que los creadores conocen la historia de la casa y quieren jugar con ella. Amstrad, con sus CPC 464, 664 y 6128, fue uno de los grandes rivales de Spectrum y Commodore en mercados como el español, así que verle aquí de incógnito no tiene desperdicio.
El lanzamiento de Roland&Mej Build se suma a la corriente de juegos homebrew que siguen manteniendo vivo el parque de estas máquinas. Aunque los tiempos de gloria comercial quedaron atrás, la escena de aficionados sigue produciendo títulos con la herramienta cpctelera, y la calidad de lo que sale no tiene nada que envidiar a la de entonces. Si te va el rollo retro y quieres ver qué se cuece en otros frentes, igual te interesa echar un vistazo al Top 3 de juegos para Android que te harán distraerte de todo, aunque no sean exactamente de la misma época. Y si lo tuyo es la creación de niveles, la cosa tiene miga: Super Mario Maker 2 en Nintendo Switch y su Direct te pueden dar una idea de cómo se las gastan en otras ligas con la construcción de fases.
En cualquier caso, Roland&Mej Build demuestra que el CPC sigue teniendo cuerda para rato. Que un grupo de desarrolladores se tome la molestia de programar un juego nuevo, con gráficos propios y música de chip, y encima lo publiquen en edición física, es una señal de que el cariño por estas máquinas no se ha apagado. Ahora toca ver si Roland y Marc están a la altura de su misión y consiguen esos planos sin que Clive, Jack y Nishi les pillen en el intento.
Fuente: Indie Retro News
