Final Fantasy Resonance rescata la esencia clásica de la saga con el estilo HD-2D
El 22 de octubre de 2026, Square Enix ha puesto a la venta Final Fantasy Resonance para Xbox Series X|S y PC, según ha anunciado Xbox Wire. Se trata del primer juego de la saga principal que emplea el estilo visual HD-2D, esa mezcla de sprites en pixel art con entornos tridimensionales que ya se vio en títulos como Octopath Traveler o Triangle Strategy.
El juego adapta la historia de Final Fantasy Brave Exvius, un gacha gratuito para móviles que estuvo operativo entre 2015 y 2025, pero no es una simple revisión. Los estudios Square Enix y LANCARSE han reconstruido por completo el sistema de combate y la progresión para convertirlo en un RPG de un solo jugador y de pago único, sin micropagos ni aleatoriedad. La trama sigue a Rain y Lasswell, caballeros del reino de Grandshelt, cuando un misterioso guerrero destruye el Cristal de Tierra y desata el caos. Les acompañará Fina, una maga con amnesia, y otros personajes para detener a los Seis Juramentados.
El combate es totalmente por turnos, dejando atrás el ATB que la saga usó desde Final Fantasy IV. Arriba en pantalla se muestra el orden de acción de aliados y enemigos, lo que permite planificar movimientos. La novedad central es un medidor de aturdimiento: cada ataque daña tanto la salud como ese medidor, y al agotarlo el enemigo pierde su turno y recibe más daño. Si aturdes a todos los enemigos vivos, se activa un aturdimiento en cadena que da una acción extra a todo tu equipo.
La personalización llega con las Visions, un sistema que ya hemos visto en nuestro análisis de cómo funcionan las Visions: ecos de héroes de entregas anteriores, como el Guerrero de la Luz, Cloud, Terra o Zidane, que otorgan sus habilidades a los personajes. Cada miembro del grupo puede equipar una Vision a la vez, y subir su dominio desbloquea más técnicas que luego puedes combinar libremente. Estos guiños a la historia de la saga llegan al punto de encontrarte un bardo que se describe a sí mismo como «spoony», en clara referencia a Final Fantasy IV.
Es un regreso deliberado a las raíces narrativas de los primeros cinco juegos de la serie, antes de que Final Fantasy VI ampliara el registro dramático: una fiesta de héroes arquetípicos protegiendo cristales elementales. El juego incluye además un buen puñado de mejoras de calidad de vida, como mostrar las debilidades enemigas una vez descubiertas, acelerar los combates repetidos o evitar encuentros aleatorios fuera de las mazmorras. Se puede probar con una demo del primer capítulo que conserva el progreso si decides comprarlo. Para quien recuerde el ambiente de la era dorada de Square en los 90, el contexto es inconfundible: un regreso a la fantasía pura con el pulido técnico de hoy. Y si quieres ver cómo ha evolucionado la puesta en escena de la saga, conviene recordar cómo se presentó Final Fantasy VII Remake en el State of Play de mayo de 2019.
Fuente: Xbox Wire
Imagen: Xbox Wire
