IndustriaNintendoPC

VGC publica la guía completa de las Grandes Hadas en Ocarina of Time

Video Games Chronicle ha publicado el 5 de noviembre de 2026 una guía completa con todas las ubicaciones de las Grandes Hadas en The Legend of Zelda: Ocarina of Time. El artículo detalla las siete fuentes repartidas por Hyrule, qué requisitos hay que cumplir para acceder a cada una y qué recompensa otorga cada hada. La guía incluye también las localizaciones del remake para Nintendo Switch 2, que conserva el mismo mapa y la misma disposición de fuentes que el original de Nintendo 64.

La pieza de VGC recuerda que, aunque muchas de estas hadas son opcionales, todas ofrecen mejoras que facilitan la progresión. Algunas, como la que concede Din’s Fire, son obligatorias para completar la aventura. El repaso sigue el orden en que se pueden visitar: la fuente de la cima de Death Mountain, que otorga el Magic Meter y el Spin Attack; la que se encuentra cerca del castillo de Hyrule, que da Din’s Fire; la de Zora’s Fountain, con Farore’s Wind; la que duplica el medidor de magia tras el Fire Temple; la del desierto, que concede Nayru’s Love; y la de la aldea de los Goron, accesible con los Golden Gauntlets, que reduce a la mitad el daño recibido.

Conviene recordar el contexto: Ocarina of Time es uno de los títulos más reverenciados de la historia del medio, y su reciente remake para Switch 2 ha vuelto a ponerlo en el centro del debate. En ZeryuGames ya nos hemos hecho eco de los primeros avances de The Legend of Zelda: Ocarina of Time para Switch 2, que apuntan a un rescate fiel con mejoras técnicas. La guía de VGC sirve ahora para que tanto quienes se estrenen con el remake como los veteranos que quieran completar la aventura al cien por cien tengan localizadas todas las hadas sin tener que recurrir a la exploración a ciegas.

La noticia llega en plena época de celebración del legado de la saga. Aunque la guía no aporta novedades jugables ni revela secretos inéditos, su publicación tiene sentido en un momento en que muchos jugadores están rejugando el título en la consola actual. Además, coincide con la escena de descubrimientos técnicos que rodea a los juegos de la serie: hace poco documentamos un glitch en The Legend of Zelda: Majora’s Mask que permite destruir rocas con agua, algo que demuestra que la comunidad sigue exprimiendo estos clásicos años después de su lanzamiento.

Lo más útil de la guía de VGC, más allá de la mera localización, es que detalla los requisitos precisos para llegar a cada fuente. Por ejemplo, para la del cráter de Death Mountain hace falta haber completado el Fire Temple y tener el Megaton Hammer para romper las rocas que bloquean el camino. Para la del desierto, hay que usar la Lens of Truth para encontrar un pasadizo secreto entre dos palmeras. Son datos prácticos que ahorran horas de deambular, sobre todo en un juego de 1998 que no da pistas tan explícitas como los títulos actuales.

La guía también aclara un detalle que muchos olvidan: para invocar a la Gran Hada hay que situarse sobre el escudo de la familia real en el suelo de la fuente y tocar la canción de cuna de Zelda. El artículo de VGC no solo enumera las fuentes, sino que explica el orden lógico de visita para que el jugador no se encuentre con un muro infranqueable por falta de objetos. Ese enfoque práctico convierte la guía en un recurso valioso tanto para quien empieza ahora como para quien quiere completar el juego sin perderse ninguna mejora.

En resumen, la publicación de VGC no es una noticia al uso, sino un recurso útil. Pero su existencia confirma que Ocarina of Time sigue siendo un juego que se juega y se rejuega, y que la llegada del remake para Switch 2 ha reactivado el interés por exprimir cada rincón de Hyrule. Si alguien necesita completar la colección de habilidades mágicas o simplemente quiere duplicar su barra de vida, la guía está ahí para ello.

Fuente: Video Games Chronicle

redaccion

Redacción ZeryuGames

La actualidad diaria de ZeryuGames: lanzamientos, anuncios, parches y movimientos de la industria, contrastados y con la fuente siempre a la vista.