Sombras de Hyrule: Las Crónicas del Soldado Moribundo Parte V ¿Final?



El héroe del escudo Hyliano y la Espada  Maestra

 

Sobre este último texto, los estudiosos han decidido no hacer ninguna observación. A pesar de ello, no ha faltado quien asegure que el soldado moribundo tuvo una visión profética de lo que sucedería mucho tiempo después. Se maneja la leyenda urbana de que el soldado logró escribir todo esto en un estado de inconsciencia cercano a la muerte y que por dicha razón el texto queda incompleto.

Otros se han atrevido a comentar que el autor estaba loco aludiendo a que nada de esto pasó en realidad. Aunque la historia Real respalda algunos hechos mencionados este último relato no puede ser constatado más que en este escrito.

 

Los traductores omitieron las notas habituales dejando a la libre la aclaración a ciertas dudas como si la voz femenina se refería a la difunta mujer de Escudo o si podría tratarse de las diosas. Para muchos es evidente que el caballero del escudo de Hyrule no es nadie más que el capitán amigo del soldado. Otros opinan que se trata de su descendiente perdido.

 

En fin queda a criterio del lecto la interpretación de esta nota considerada popularmente como una obra de la literatura Hyliana de alto interés en lo que respecta a las revelaciones de sus deidades.

 

Día 4 – Revelaciones

 

He despertado de lo que ha parecido un terrible sueño y pienso dejarlo escrito todo. Un destello apareció delante de mis ojos. Una voz femenina de dijo ¡Mira! Y de pronto me encontraba en un extraño bosque. Niños y niñas alegres jugueteaban a mi alrededor acompañados de hadas. Eran tal y como me las habían descrito en las historias cuando niño. Saltarinas, revoloteaban alrededor de los infantes.

Estaba entretenido con esa imagen cuando el sonido de un fuerte galope quebrantó la paz de aquel lugar. Reconocí esa poderosa yegua al instante, no podía creerlo.  Mediline cargaba al niño mientras permanecía inconsciente. Temí que se cayera intenté detener al animal, pero no podía escucharme ni verme.

Solo mira – Dijo de nuevo la voz. Un trueno cayó del cielo, cerré mis ojos y al abrirlos estábamos frente a un gran árbol con un rostro cargado de sabiduría por los años que reflejaba.

Entonces apareció la bestia, que parecía que sabía bien a donde llegar. Y dejó caer a Mediline y el niño. Ella, con una voz suave intentó decir algo. Fue cuando entonces me percaté de las flechas en su espalda, recordé la escena que me hizo sentir más inútil que nunca.

El árbol gigante abrió la boca, una voz grave, añejada mencionó estas palabras:

No, no digas nada mujer Hyliana. En tu estado puedo comprender muy bien la situación. Este niño es tu hijo y tus heridas fueron causadas por la fatal Guerra que se desempeña allá en el reino.

Um… Hizo un silencio pensativo. Por lo visto tu hijo está destinado a grandes cosas, no es casualidad que hayas logrado llegar hasta este lugar. Descansa tranquila valiente mujer. Tu hijo estará en buenas manos.

La mujer besó al bebé, y con una débil sonrisa lo entregó a una niña de verdes cabellos. Haciendo un gesto de reverencia hacia al árbol, la esposa del capitán se durmió para siempre…

Vision final

No pude ni lamentar esa escena. Otro resplandor me cubrió por completo, transportándome a los campos de Hyrule. El castillo estaba cubierto de tinieblas, sentí miedo, pero de nuevo la voz me habló: Hay esperanza

En eso vi el caballo más hermoso que haya visto en vida pasar volando sobre mí. Sobre el un joven de verdes vestiduras, lucía un escudo Hyliano en su espalda y una espada que no podía ser otra que la legendaria espada maestra. No pude ver su rostro, pero por un instante me pareció muy familiar. Tanía un hada como las del bosque y se dirigía con valentía hacia las tinieblas.

Fue así como logré comprender que había cumplido mi misión en esta vida y creo que ya no hay más motivos para continuar escribiendo. En esta nueva aventura no podré…

Sombras de Hyule